Los cargadores y rectificadores de baterías mantienen cargados los bancos estacionarios que alimentan los servicios auxiliares de corriente continua: protecciones, telecontrol, motores de mando de interruptores y alumbrado de emergencia. Convierten la alimentación alterna en una tensión continua estabilizada que sostiene la carga y conserva la batería en flotación, lista para un corte de red.
Un rectificador-cargador alimenta simultáneamente el embarrado de CC y la batería. Regula la tensión de flotación con precisión (una desviación sostenida acelera la corrosión de rejillas o la sulfatación) y aplica cargas de ecualización controladas. Los sistemas habituales en subestación trabajan a 110 o 125 Vcc, con limitación de corriente y alarmas de fallo de red, fallo de cargador y tierra en el embarrado.
¿No tiene claro el dimensionado? Envíe tensión, capacidad en Ah y consumos a info@amperis.com.
La flotación es la tensión permanente que compensa la autodescarga sin gasificar; la ecualización es una carga temporal a tensión superior que homogeneiza los elementos del banco tras descargas profundas o desequilibrios.
Una flotación un pocos por ciento alta gasifica y seca la batería; baja, la deja sulfatar y perder capacidad. Por eso los cargadores de subestación regulan con compensación de temperatura y alarmas de desviación.
Con descargas de capacidad periódicas usando descargadores de baterías y medidas con comprobadores de baterías, según IEEE 450/1188.
Familia completa en mantenimiento y carga de baterías. Presupuestos: info@amperis.com · +34 982 20 99 20.